EVOCACIONES****Septiembre 27, de 1988. Se registra un consumo de cincuenta litros de vino por día y por cabeza en Tierra del Fuego.


 Decía el diario LA CAPITAL de Rosario, en atención a los ilícitos que se investigaban en tribunales federales del norte del país, en días en los cuales se examinaban abusos en la ley 19640.

La fiscalía federal de Ushuaia solicitó al Instituto Nacional de Vitivinicultura documentación sobre exportación e importación de vino a la isla.

Se ha formalizado una denuncia para que se investiguen irregularidades respecto a marcas de vinos.

Hay sospechas de manifestaciones de cantidades excesivas, declaradas para cobrar reembolsos.

La justicia está interesada en que un diputado nacional de Santa Fe proporcione datos al respecto, para proseguir la investigación. Todo ello tiene relación con la afirmación de que cada fueguino estaría ingiriendo, desde hace años, 50 libros de vino por día.


Por entonces circulaba en el comercio minorista local un vino rionegrino de baja calidad: Paponi, compitiendo desde su botella con todo equivalente en tetra. Además se sabe que el distribuidor habría contratado personas recién llegada a la isla para que descorchen las botellas, arrojen su contenido a los desagües, para ver de remitir los envases o el vidrio al norte recibiendo una ganancia adicional a los reintegros. 

De historietista a escultor


Subimos una imagen de una historieta publicada en 1989 en Porvenir, bajo la autoría de Chicho Yasic, y nos llegó la respuesta de quien es hoy Richard Yasic Israel, uno de los grandes escultores de la isla:

Hola MIngo, era una pequeña revista del club de pesca y caza de Porvenir...la pagina de caricatura yo la realizaba en la epoca en que me dedicaba mas al dibujo,los personajes son de Porvenir muy conocidos en el pueblo entre ellos Pello Brstilo, moncho Gallardo,Pepito Baletta, oscar Franco..




Nos dice también que el uso del Che, era muy común entonces en el sector chileno de la isla, y que buscará entre sus recuerdos si hay otras historietas del mismo cuño.

Las imagenes corresponde a la de Hernando de Magallanes afectada no hce mucho cuando un siniestro consumió  al Gimnasio Mario Zavataro, en tanto que la otra es un fragmento escultórico del grupo selknam que adorna la costa de la capital fueguina de la Tierra del Fuego chilena.

Historieta fueguina


Fue pùblicada en el número 6 de la revista Panorama Fueguino, de noviembre de 1989, en Porvenir. Su autor se identifica como Chicho Yasic. El personaje -PEPITO- tiene apariencia de ser argentino. ¿Alguien nos puede dar un poco más de información?

La excursión del "MONTE CERVANTES" por Jimena Sáenz.



Mi padre me inició como lector de la revista de Félix Luna: Todo es Historia. En los primeros tiemnpos la compraba -cuando llegaba- en el Kioslandia de Guillermo Lindstrom; más tarde -cuando me fui a estudiar a La Plata- yo me conventí en su lector asiduo y para las vacaciones vovía a Río Grande con todas estas novedades. De tanto en tanto en tanto aparecía un tema del sur, que era conocido medianamente por mi padre, o en mayores detalles. Esta fue nuestra primicia familiar sobre el Monte Cervantes.







Plaquetas'89: Patricia Liliana Cajal

Revistando mis cajas de recuerdos me encontré con esta plaqueta que armé en 1989 para una muestra cultural que se hizo en torno a la Plaza Almirante Guillermo Brown.

La Plaza se tornó peatonal, hubo puestos de venta de artesanías y comestibles, y los poetas regalaron sus palabras.

Algunos nuevos que no tenían obra editada ganaban presencia con plaquetas que armé doblando hojas de oficio que había previamente editado y luego fotocopiado.

Me quedaron los originales, algunos de ellos ya tenían notoriedad pero los pusimos en pie de igualdad con los que respresentaban una promesa.

Ya en otros momentos habrán visto pubicadas aquí algunas plaquetas de aquel momento.

Pero recién econtré esta que dediqué a Patricia.

Ella se había mudado hacía algunas veces y ya convivíamos en Colón 1091.

La fotografía no la muestra a ella, pero tenía cierto aire, me parece que estaba relacionada a una representación de Antígona.

En su interior LOS CLAVOS EN LA PARED presenta dos poemas crunciales en ese momento de su vida. Uno de ellos es Somos aquí, que coloqué en internet a poco de su reciente muerte, el otro se llama Contraste y lleva el título de su primer libro. (Con respecto a este libro una amiga me hizo ver que podría gestionar una
reimpresión en la Editora Cultural).




Los otros dos poemas son los que están en la contratapa: En realidad es uno solo, el denominado RESPUESTA. El otro es una suerte de corolario que lleva mi firma, y que yo reafirmo al respresentarlo en este día en que casi anunciamos otra primavera, mi primera primavera sin ella.


Patricia Liliana Cajal, construye paredes de viento. Ayer la tempestad buscó respuestas que la despertaron. Hoy tiene una salida, un río, un silencio, un pensamiento que vence al tiempo y al espacio. ODG.


NUESTRA HISTORIA RECIENTE -SEPTIEMBRE 2007 (Segunda parte)



Septiembre 12. Eduardo Ñaca-Ñaca Ramírez fallece –empleado  de la presidencia del CD- mientras realiza ejercicios en una máquina de un gimnasio.

En el marco de las disposiciones de la Carta Organica el concejo realiza la primera sesión pública en el CGP Padre Zink.

Septiembre 13. El intendente comparte un desayuno con alumnos de intercambio estudiantil.

Apache opera con cinco equipos de exploración en nuestra provincia.

Septiembre 14. El decreto Nº 1234 de ampliación de la Ley de Promocion Industrial 19640.

Con fecha 14 de septiembre de 2007 y visto el expediente en el registro del Ministerio de Economía y Producción y sus considerandos
El Presidente de la Nación Argentina Decreta:
Art 1º) Establece hasta el 31 de Diciembre del año 2023 el plazo de vigencia de los derechos y obligaciones acordados en el marco de la Ley 19640, los decretos nº 479 del 4 de abril de 1995 y Nº 490 del 5 de marzo de 2003 y sus formas complementarias a las empresas industriales radicadas en la Provincia de Tierra del Fuego, Antartida e Islas del Atlántico sur y los productos que alli se procesan como se expresa en el párrafo precedente, tambien sera de aplicación a aquellos proyectos industriales actualmente en tramite ante la autoridad de aplicación y que se hallaren comprendidos en el decreto Nº 490/03 y con posterioridad a la fecha de entrada en vigencia del presente decreto.
Art 2º) Dese a conocer, publiquese y archivese.
Firmado: Néstor Carlos Kirchner
Presidente de la Nación.
Decreto:Nº 1234 

Septiembre 15. Silvia Rosso (foto) al frente de la Secretaria de Asuntos Sociales.

Septiembre 17. Falta Kichner pero viene Cristina al acto institucional de anuncio de la continuidad de la ley 19640. En el aeropuerto la primera dama conversó con la gobernadora electa. El  acto, mermado en concurrencia y adelantado de las 18 a las 14 hubo un final violento con enfrentamientos entre 50 personas, se dijo cercanas al gremio camioneros, y la intervención policial.

Catherine Aban de 10 años muere intoxicada por una deficiente instalación de gas en una precaria vivienda de la Margen Sur, sus padres y un hermano debieron ser internados.

Septiembre 18.- Gustavo Federrath, agredido a la salida del acto en que participó Cristina Fernández, dice que saldrá a hacer justicia por propia mano.

Agrotécnica presentó dos nuevas unidades compactadoras, una de ellas cero kilómetro.

Casino Club lanzó su programa de juego responsable.

Robo en el restaurante del Dr. Ladereche. (La Bisa)

Actos centrales del día de Chile en San Martín y Belgrano. Presentes el Intendente, el Cónsul, y el presidente de Acher: Eddie Vargas Macías.


Anson contra Pizarro. La gran batalla!


* Septiembre 18 de 1740. La flota de Anson zarpa desde el puerto de St: Helens en la Isla de Wight.

Su destino es la confluencia de los océanos donde espera enfrentar a la escuadra que se le ponga por delante en su objetivo de azolar los dominios españoles del Pacífico.

Comandaba la poderosa flota inglesa un marino de 43 años que venía de una exitosa campaña en la guinea: Goerge Anson, y lo hacía en la nave que ya lo conocía como capitán: la Centurión que transportaba 60 cañones y 513 hombres. Lo secundaban cinco naves más que elevaban el poder de fuego a 234 cañones y la dotación armada a 1573 efectivos.

Los barcos estaban íntegramente pintados de rojo para evitar la visión de la sangre enlos días de pelea.

El sistema de artillería funcionaba de la siguiente forma: “ Las bocas de los cañones se elevaban o se deprimían mediante cuñas de madera. Una vez descargado el cañón retrocedía y era entonces limpiado de la pólvora quemada. Luego se procedía a incertar una nueva carga, asegurada mediante un taco. A continuación se colocaba la bala. El alcance era de una milla. Cerca de los cañones había cubos de agua, para la limpieza d elos mismos y para extinguir incendios. Cada una de las piezas requería la atención entre cuatro y doce hombres. Operaban desnudos hasta la cintura, aun cuando tendría que enfrentar al enemigo en las heladas aguas de su destino.  Para absorber la sangre y evitar resbalones, diseminaban arena por las cubiertas; los tripulantes combatían descalzos. A menudo las astillas de las paredes de roble al desprenderse por un disparo provocaban más daño que las mimas balas.

Los hombres, los artilleros, eran a la vez diestros en técnicas de abordaje.

Una armada así podía protagonizar una batalla sin igual en las inmediaciones del Cabo de Hornos, pero las inclemencias del tiempo mandaría un destino diferente cuando España ponga en su persecución otra poderosa armada: la de Pizarro..


EVOCACIONES**** Septiembre 17, de 1831. Los nativos fueguinos llevados por Fitz Roy se encuentran en la Escuela de St. Mary, en Walthamstow; mientras se busca como regresarlos la Tierra del Fuego..


Robert Fitz Roy,(en su imagen de civil)  el marino que los llevó en la Beagle, sin respuesta a sus petitorios al Almirantzgo,  con críticas manifiestas a haberlos llevado a los canoeros fueguinos contra su voluntad, busca un navío que pagaría con su propio dinero.., si no quedaba  otro remedio.

Es así lo que cuenta  Harry Thompson en su libro HACIA LOS CONFINES DEL MUNDO, describiendo la figura del marino que recorre las costas del Tamesis, buscando esa solución:

El John se encontraba amarrado en la mitad del muelle. Su dueño, John Mawman, ya estaba esperándolo. Era un comerciante taciturno de Stepney, y no se caracterizaba precisamente por sus modales exquisitos.

A Fitz Roy le iba bien así; considerando la transacción que estaba a punto de llevar a cabo, no se hallaba de humor para cumplidos.
-Aquí lo tiene, señor. Este es mi bergantín. El capitán es John Davey.
Fitz Roy se subió a bordo y lo inspeccionó. De doscientas toneladas de peso, tenía aproximadamente las mismas dimensiones que la Beagle, y el mismo color; negro con una franja de color blanco en el pasamanos, pero aparte de eso, no se parecía en nada.

Aquí y allá donde la tripulación había echado el agua sucia por la borda en lugar de bajarla en cubos, la pintura estaba deteriorada.

Sobre la cubierta había cabos desenrollados y desordenados, como en la trastienda de un comerciante de velas. Hacía falta engrasar los motores, la brea estaba agrietada y se requería un nuevo calafateo. Los pantoques apestaban por falta de bombeo. Pero nada de eso era raro en los buques mercantes, donde no se observaba la disciplina de la Marina.

En general era un barco sólido y estaba en condiciones de navegar: eso saltaba a la vista.

La cuaderna era firme.

Funcionaria.

Fitz Roy da cuenta que no serían cinco sino siete los viajeros.

Se le indica que el pilotaje se paga aparte, lo mismo que las provisiones.

El marino saca un cheque sobre el Banco de Londres por mil libras, para garantizar la operación de un viaje de seis meses al fin del mundo.


Y se le advierte que si no se concreta la operación, esa plata la perderá…

HERNÁN GENOVESE tras el rastro de las ballenas varadas

... Corría, si no recuerdo mal, el mes de enero de 2003. Era mi segundo viaje a Ushuaia. Caminando por San Martín, entré a una reconocida librería: la Boutique del Libro. En aquel entonces, el local estaba ubicado en la mano opuesta de donde se encuentra actualmente. Allí compré dos libros, uno de ellos, “La vida material y social de los yámana”, aunque no comencé a leerlo sino hasta regresar a Buenos Aires. La obra, perteneciente a los autores Orquera y Piana, compila exhaustivamente diversos aspectos de la vida de los yaganes, reuniendo información aportada por misioneros anglicanos y viajeros. También, incluye valiosas referencias geográficas y toponímicas. 

De ese libro tomo las líneas siguientes, extraídas del Capítulo IV Subsistencia (I), Apartado 1. Procedimientos de caza, pesca y recolección, Punto 1.4 Cetáceos mayores:

Según los autores, “(...) lo habitual habría sido el hallazgo fortuito de cetáceos ya encallados, muertos o moribundos. En tales casos, a veces el aviso era dado por la concentración de gaviotas, petreles y otras aves carroñeras, cuyo revoloteo se podía ver desde lejos (1), (2), (3).

Aún no se sabe bien qué es lo que provoca que el varamiento sea un comportamiento frecuente en los cetáceos, pero en algunos casos el acosamiento por orcas habría podido conducir a que buscaran refugio en aguas poco profundas, donde quedaban entrampados (2), (3), (4).

Al lograr apropiarse de un cetáceo, los indígenas se apresuraban a despedazar su cuerpo “para comerla carne y la grasa, y para retirar los huesos” (2), (3), (4), (5), (6), (7).

A menudo la noticia de un varamiento de cetáceo se extendía muy lejos, y la gente emprendía de inmediato largos viajes para participar de los despojos. Thomas Bridges mencionó expediciones con esta finalidad, desde Ushuaia:

- Hasta la Isla Gable (6). (*)
- Hasta Canagush (6). Este sitio estaba en el Seno Ponsonby (8), unos 25-30 km al norte de Bahía Tekenika (9).
- Hata Apaia, en el interior del Seno Ponsonby (“unas cuarenta millas”) (6).
- Al sur de la Isla Gordon (6) (**).
- E inclusive hasta las Islas Wollaston, si bien en este caso no en canoas tradicionales sino en la ballenera de la misión anglicana (6).

Según Thomas Bridges (10) la grasa de ballena “era el plato más estimado; cuando la comen engordan rápidamente”.

Thomas Bridges adujo que el consumo de carne de ballena producía dolores al comienzo, pero que cesaban si se la ingestión era continuada (6), a la misma causa atribuyó malestares estomacales producidos poco después (6) (Orquera, Luis Abel; Piana, Ernesto Luis: “La vida material y social de los yámana”, EUDEBA, 1º Edición, Buenos Aires, 1999).-



(1) Hahn, Philippe: Mision du Cap Horn: rapport sommaire sur les recherches d’ histoire naturelle faites par la Romanche. Comptes- rendus hebdomadaires de la Académie des Sciencies XCVII, 1883, París).
(2) Martial, Louis Ferdinand: Histoire du voyage. En Mission Scientifique du Cap Horn (1882-1883), Vol. I, edición oficial, París, 1888.
(3) Gusinde, Martín: Die Feuerland-Indianer. Tomo II: Die Yamana. Las citas están tomadas de la traducción al castellano.
CAEA, Buenos Aires, 1986. 3 Vols.
(4) Bridges, Lucas: Uttermost part of the Earth.
Hodder and Stonghton, Londres. Las citas están tomadas de la traducción al castellano publicada con el nombre “El último confín de la tierra”: Marymar, Buenos Aires, 1975.
(5) Hyades, Paul Daniel: La chasse et la pêche chez les Fuégiens de I’ archipiel du Cap Horn. Revue d’ Ethnographie 4, Paris, 1885.
(6) Bridges, Thomas: SAMM. Cartas y fragmentos de su diario personal publicados en South American Missionary Magazine I a XXIV (1867 a 1890), Londres

EVOCACIONES* Septiembre 14, de 1832 Instrucciones de Juan Manuel de Rosas con respecto a Malvinas.



Las islas deberán recuperarse del ataque norteamericano que destruyó Puerto Soledad.

El gobernador de Buenos Aires envía un nuevo gobernador, y con él ideas para el desarrollo insular.

 
 Rozas (imágen) instruye a Esteban Mestivier, un francés al servicio de la marina nacional, para que impulse la agricultura con un desconocimiento de lo que es la geografía isleña.

En tanto que a a Federico , comandante de las fuerzas que se envían en la fragata Sarandí las instrucciones comprenden 10 artículos:

Art. 1º - El Comandante de la Goleta de Guerra Sarandí se dará a la vela inmediatamente con el Buque de su mando en dirección al puerto de Soledad en las Islas Malvinas.
Art. 2º - En el acto de dar fondo desembarcará al Comandante nombrado pª aquel Establecimiento, igualmente que la guarnición y familias, destinadas a él.
Art. 3ºº - Luego que esté desembarcado el Comandante y su guarnición reunirá el Comandante de la Sarandí los oficiales del buque de su mando y le dará posesión del Establecimiento, comprendiendo la Isla de Soledad y las demás adyacentes hasta el Cabo de Hornos, enarbolando a bordo y en tierra el Pabellón de la República y haciendo una salva de veintiún cañonazos. De esta posesión y del pormenor de las formalidades con que haya sido dada, formará el Teniente Coronel Don José maría Pinedo una acta por triplicado, y los tres tantos originales los pasará sucesivamente al Gobierno por el Ministerio de Guerra.
Art. 4º - Después de estar cumplida esta formalidad se pondrá de acuerdo con el expresado Comandante para facilitarle los auxilios que necesite para hacer respetar su destino y la Comisión de que va encargado suministrándole los víveres necesarios para el mantenimiento de su Guarnición de los que lleva para seis meses en concepto / a ciento diez hombres.
Art. 5º - El Comandante de la Goleta Sarandí queda en absoluta dependencia del Comandante de las Islas Malvinas.
Art. 6º - Durante la importante comisión de que va encargado el Comandante de la goleta Sarandí, hará guardar el mayor orden, subordinación y disciplina en el Buque de su mando, autorizándole a todas las medidas que considere necesarias para hacer respetar el honor y crédito de la Provincia, de las que dará cuenta al regreso de su comisión, en cuyo momento presentará al Comandante de Matrículas su diario de navegación par que éste lo eleve al Ministerio que corresponda para su conocimiento y efectos consiguientes.
Art. 7º - En caso de ser atacada la Isla facilitará al Comandante los auxilios que necesite poniéndose de acuerdo previamente con él.
Art. 8º - El Comandante de la Goleta Sarandí correrá la Costa N. E. . S. O., desde la Isla Soledad hasta la Isla Nueva, es decir ciento cincuenta millas, observando en toda ella los Buques extranjeros que se hallasen a la pesca a los que hará las intimaciones que le prevenga el Comandante de la Isla según las instrucciones que tiene.
Art. 9º - El Comandante de la Goleta Sarandí guardará la mayor circunspección con los Buques de guerra extranjeros, no los insultará jamás; mas en el caso de ser atropellado violentamente y que se le hiciere fuego, llenará en toda su extensión el art. 41 del Código Naval, que previene que todo Comandante de bajel de guerra suelto, deberá defenderlo de cualquiera Superioridad de que fuere atacado con el mayor valor. Y siendo una de las ocasiones de guardarlo, nunca se rendirá a fuerzas superiores sin cubrirse de gloria en su gallarda resistencia; por la que los enemigos no puedan aprovechar el casco se hará digno de una distinguida recompensa, como todos aquellos Súbditos que se guardaren de su bizarría; lo mismo sucederá con en el Buque, cuyo Comandante siguiendo los impulsos de su intrepidez se resolviese atacar e no escusar fuerzas decisivamente superiores y las venciere y cuando combatiendo con ellas varase sobre la costa y por evitarlo estará obligado también a defender su bajen con el mayor valor y a quemarlo, si no pudiese evitar de otro modo que el enemigo lo aprese.
Art. 10º - El Comandante de la Sarandí no podrá retirarse de las Islas Malvinas mientras no lo fuese dada orden competente para efectuarlo.


Documento tomado del libro de  Ricardo R. Caillet- Bois, Una tierra argentina. Las islas Malvinas. 

EVOCACIONES** El 13 de septiembre de 1871 se relata en la Misión de Ushuaia la presencia de una ballena varada.



“Nuestra pobre gente, que en cualquier otro tiempo hubiera evitado un chapuzón en agua limpia, en este casi saltó en el agua casi helada casi hasta los sobacos y se dedicó a la tarea como nunca antes los había visto.

Pronto hizo un fuego en el lugar, se colocaron encima algunos trozos de grasa y fueron comidos con gusto.

Como por un instinto, pronto aparecieron canoas de todas partes y nuestra pobre gente tuvo un mal trato, porque aunque quedaba un poco de la ballena que podía ser obtenida con adulaciones, cargoseo o bravuconadas, ni una mujer pudo hacer nada para conseguir siquiera un mejillón.
El pequeño monte cercano se transformó en la habitación nocturna de espíritus errantes, que daban vuelta todos los lugares sospechosos del arroyito, a menudo echando luz sobre una grasa bien escondida, para gran pérdida y lamento de los propietarios que habían depositado allí por seguridad y para preservarla de la corrupción.

Era la actitud de los nativos que habían llegado tarde al reparto de la ballena, y buscaban donde podía haber quedado algo puesto que a ellos les toca apreciar el esqueleto pelado y el hígado que no se comía.

Los huesos resultaron demasiado cortos para los propósitos de los nativos, como entretejer sus canoas de corteza, las costillas y otros huesos, reforzados con calor, fueron transformados en cabezas de flechas; los tendones divididos en filamentos y tejidos resultaron excelentes líneas de pesca.

Foto: Reciente producto de un varamiento al norte de Río Grande.

NUESTRA HISTORIA RECIENTE -SEPTIEMBRE DE 2007 (Primera parte)


Traemos en sustancia la relación cronológica de lo vivido en nuestro Río Grande hace una década. Para ejercidio de la memoria colectiva.

Septiembre 1. Roban 40 mil pesos a Domitilio Oyarzo y lo dejan maniatado por hora, más tarde capturan a uno de los ladrones comprando con efectivo electrodomésticos en Norte por 7500 pesos.

Septiembre 2. Se raliza el 2 Censo Nacional de Contaminación Costera. 350 voluntarios y un estado lamentable.

En La Casa  de la Cultura  Vunker Fest. Con Metalkimista, Fuego Sagrado y ADHER. Con la participación de Walter Buscemi.


Septiembre 3. Renuncia Susana Donatti al Consejo Provincial de la Mujer.

Septiembre 4.- Trabajadores de BHG comienzan a cobrar el subsidio de Nación.

Septiembre 4.- Agrotécnica fueguina denunció sabotajes.

Con la libertad de Héctor Pablo Soto Ojeda no hay detenidos por el crimen de Ángel Ignacio Carísimo.

Septiembre 5.- Siete años de prisión por violación a Luis Nicasio Igor Casanova que abusó de una joven con problemas madurativos.

Culmina la primera etapa de la obra de defensa costera.

Septiembre 6. Fallece Sixto Alderete el último botero (foto) .

El gremio de camioneros respaldó la denuncia de sabotajes formulada por el titular de Agrotécnica Fueguina. Dijo que se trataría de unos diez punteros políticos.

Se inaugura en el Leandro N Alem la exposición de coleccionistas.

Septiembre 8.- Pier en Casino Status.

Marcela Silva Gallardo que fue extraditada a Chile vuelve absuelta.

Se presenta Ulises, que sea la odisea, a cargo del Taller Municipal de Teatro de Jorge Gómez Crespo.

Septiembre 10.- Gustavo Villalba preenta su CD: Un amigo, es en la casa de la cultura.

Fueron suspendidos los alumnos del Colegio Luis Piedra Buena que fueron sorprendidos pintando frases agresivas hacia la directora.

Ricardo Zárate presentó su renuncia a la Secretaría de Trabajo en vista a una candidatura a senador.

560 alumnos de la ciudad participaron en un casting para el programa El último pasajero.

Septiembre 11. Sandra Palomeque de la escuela 32 es distinguida como docente ilustre junto a colegas del resto del pais.


Ante los anuncios que por los reclamos privados se sancionaría una ley para el sector, el SUTEF se manifiesta en contra.

Patricia Cajal en el mundo del trabajo..(*)



Mi esposa falleció cuando llevaba diez años de jubilada en la administración pública fueguina. Este beneficio lo alcanzó luego de tramitarlo al cumplir cincuenta, sumando entones 28 años de servicio. Era empleada del Hospital Regional Río Grande “Nuestra Señora de la Candelaria”  a donde llegó desde Ushuaia en Febrero de 1989. Sus últimos tiempos la encontraron trabajando como administrativa en el sector cardiología –categoría 19- habiendo tenido diversos derroteros desde aquel primer paso en Secretaría de Sala cuando llegó con su traslado para iniciar 28 años de vida en común conmigo.

En el Hospital de Ushuaia había ingresado a sugerencia de Lucinda Otero, rindiendo examen de ingreso. Hasta entonces se había desempeñado como empleada fabril en Sanyo. Unos pocos días cuidó niños al llegar a la isla tarea que había realizado en su primera aproximación al sur.

Eso fue en Río Negro cuando con su primer esposo, y un matrimonio amigo, tuvieron responsabilidad en el cuidado de niños protegidos en la ciudad de Viedma, buena parte de ellos mapuches.

Patricia recordaba que ya a los 13 años supo lo que era trabajar en el hogar, recibiendo tareas de costura, inicialmente a nombre de su madre, pero sobre las cuales imprimió su dinámica juvenil para incrementar los ingresos domésticos.

Intentó estudiar Medicina, pero falta de recursos debió trabajar, así recordaba sus empleos en la UOM, Sanatorio Guemes, Hotel Bauen y Universidad de Belgrano, lugar donde pidió licencia cuando partió hacia Tierra del Fuego junto a su amiga Elsa Sguazzini.

Desde su condición de escritora fue dinámica en labores culturales, en las cuales nunca fue remunerada; elaboró un suplemento cultural –El Sueñero- en el diario El Sureño, y afiliada al ATE mantuvo un firme compromiso gremial con esa institución.

Al momento de ser madre priorizó esta tarea a cualquier otra, y no agregó horas extras u otras responsabilidades que la sacara del hogar donde fuimos aprendiendo lo que era criar y educar un niño entre dos: nuestro Marcial Fermín.

Ingresada a la práctica del Taichi chuán integró desde un primer momento el Club que naciera para promocionar la actividad.., mucha fue siempre su actividad en ese sentido, y más cuando se jubiló, asumía los aspectos administrativos, que no eran pocos, y disfrutaba los momentos en que daba clases.

Patricia nunca manifestaba aburrimiento. Siempre tenía algo que hacer, aunque algunas tareas domésticas eran delegadas en alguna señora que venía a ayudarnos: de Angélica a Susana. Viéndose favorecida por el cocinero que formó a su lado, que formó en mi persona.

Su padre: Luis Buenaventura Cajal, tuvo un largo desempeño en el Instituto Malbrán, donde se formó como microbiólogo; allí fueron también a trabajar sus hermanos Alicia y Lucho, la primera como administrativa de carrera, el segundo en áreas de mantenimiento –era electrotécnico- aunque en los últimos años se encargaba del sector animales para la experimentación; Lucho ya está jubilado.

Cuca, la hermana fallecida hace tres años –situación que sumergió en una zozobra a Patricia- empleó todos sus primeros años a las tareas de madre, y cuando la hija creció terminó su secundario a la vez que se empleó en fábricas de objetos para uso turístico.., esto en Mar del Plata.

Alicia contrajo matrimonio con Marcelo Jacobi, desde joven imprentero, con el tiempo constructor –arreglatuti- a quien le debemos el inicio de la refacción de nuestra casa cuando ya habíamos pasado tres años de contemplarla quemada y sin principio de solución.

Patricia contraía préstamos bancarios y con ellos salíamos adelante en nuestras urgencias por mejorar nuestra calidad de vida. Yo era de los que pensaba siempre en ahorrar primero y gastar después, pero ella me demostró que si no hubiera sido por sus compromisos nunca hubiéramos salido adelante.

Cuca se casó con Luis Alberto Krojzl, artesano, platero, y ahora luego de jubilado comunicador social con un firme compromiso en el tema Derechos Humanos.

Mónica, esposa de Lucho es ama de casa, situación en la que conocimos siempre a la abuela Alicia –en realidad se llamaba Bernarda- pero de la cual sabíamos que tuvo un tiempo de operaria fabril en área textil, hasta que se casó.

Don Luís era tucumano y su padre falleció cuando tenía doce años, entonces se vio internado en un colegio salesiano del cual salió terminado el secundario a poco de cumplir con el servicio militar; por entonces militó en las Juventudes Obreras Católicas.

Su padre parece haberse dedicado a los negocios con ganado, en tanto que la mamá –la abuela Torres- formaría con el tiempo un segundo matrimonio con un italiano de apellido Sorbara, dedicándose a la crianza de Elena, hermana menor de Luís, mientras que su marido se desempeñaba como cocinero y pastelero. La tía Elenita se casó con Hugo Torres, un profesional de las artes gráficas.

Los padres de la Lela, así se le llamaba a la abuela materna, era de origen polaco y ella había nacido en Misiones. El padre –Spiridión- era carpintero, aunque todos parecían estar sumidos en las duras obligaciones de los obrajes y las cosechas hasta que comenzaron a emigrar a Buenos Aires. De allí los primos Idzi, en cuya huella Patricia siempre andaba buscando reencuentros.

Patricia vivió en su primera infancia en Bernal, años después –en tiempos de Frondizi- se hicieron beneficiarios de una casa por el Banco Hipotecario y pasaron a vivir en la calle Chopin, en Lomas de Zamora.

Si bien siempre vivió por y para su trabajo, Patricia siempre recordaba que tenía ciertos sueños, aspiraciones, estudió piano, y leyó y escribió con esmero y prolijidad, por lo que ha dejado una enorme herencia en sus escritos los que fueron materia cotidiana hasta los últimos días de su vida. Entonces recordaba, y se reía, porque sus hermanos la llamaban “La Estanciera”, se reía, siempre se reía..  Ella que soñaba con un mundo mejor, aunque sabía que nadie se hace rico trabajando. Solo la callaban por un tiempo las injusticias. Pero ahora mejor vamos a recordarla así.. ¡cómo se reía!


(*)  Patricia con los niños que cuidaba en Viedma.








Palabras de Graciela a Lita.(*)


 Una de las últimas cosas que dijo con claridad.... "El Río Grande que tanto queremos"... Y si. Acá donde luchó trabajó, peleó y puteó. Acá donde codo a codo con mi papi aprendieron a hacer pan y facturas y hasta masas finas (con los consejos de Doña Petrona y enfriando el hojaldre sobre el nicho de gas), masas que, según ella, se comían los amigos de mis hermanos “bandejas enteras!!”….

Acá, donde le dio pensión a los muchachos del Banco Nación en la vieja Panadería antes del incendio… Donde hicieron pastas en la Fábrica Los Picapiedras. Y donde a fuerza de laburo y manos solidarias nos levantamos de las cenizas cuando todo se nos quemó. Y a empezar de nuevo, a tejer sweaters en la automática para salir de la malaria… y a vender lotería, repuestos de moto Don Víctor para juntar un mango y sacar un préstamo para levantar todo de nuevo. Con la ayuda de aquellos vecinos de un Río Grande donde éramos muy pocos, y el empuje de quien no se da por vencido ni aún vencido.

La misma mujer que poco tiempo después, junto a sus amigas armaron unos viajes para chicos y chicas que nunca habían salido de Río Grande, “garroneando” hasta con zapatillas nuevas se los llevó, al Italpark y a Mendoza, a la casa de mi abuelita a conocer otros cielitos.

La misma que junto a las mujeres de muchos de las 1as comisiones del ACRG armaban bailes para juntar plata para los premios del GPH que recién nacía. La que vendía el Prode y le gustaba tirarse unas fichas en el Casino.

La que sintió como una hermana a su amiga Francisca, con la que se trataban de Ud. con el mismo cariño con el que se puteaban. La compañera de loba y canasta de tantas bellas mujeres, edificando con algunas, una amistad que se conservó intacta con el pasar de la vida. Sólo por cariño, nombro algunas que se fueron antes. Esther, Elena, Nena y Teresa, Tila y Nely. De las antiguas de corazones fuertes que siguen remando, Coquita, Chelita, Olinda, Feli. De las más jóvenes, las que compartieron sus últimos cumpleaños y le dieron la gran alegría de venir hace un mes…. las que compartieron hasta sus últimas canastas, (cuando a media jornada arrancaba a jugar a la loba como jugaba con aquellas viejas lindas)…. 

Así fue ella. Laburadora y divertida. Fuerte y emprendedora. Jodida y buena. El dolor de la ausencia de papá primero y de mi hermano después, la marcaron. La reventaron. Pero volvió a salir. Otra vez. Y siguió. Apoyada por tod@s quienes la queremos, se aferró al amor a su hijo Aldo, a sus niet@s y a sus hermanas y sobrin@s de acá y de allá y a mí. 
Y se aferró a Cantera… Donde te perseguía si no pagabas o te cagaba a pedos si entrabas sin saludar!!!…. 

Con el fruto de una vida de laburo familiar disfrutó de viajes y amig@s y familia. Siempre disfrutó de darle unos pesitos a sus niet@s y era muy feliz cuando le brindaban un rato de su compañía. En los últimos tiempos, hasta disfrutó de l@s amig@s de sus niet@s que amaban a esa abuelita que quería sentirse parte, aferrándose a la vida en las reuniones.

Disfrutaba del vinito con Fanta y el anisito en el café al que siempre le faltaría azúcar…... Y disfrutó del aire fresco de los últimos años: sus bisniet@s. 

Tuvo la fortuna de contar con el amor, el cariño y el respeto de muchísima gente con la que tuvo relación, aún aquellos que la vieron pelear por un papel o un trámite. 

Sintió siempre que Río Grande nos dio, nos quitó y nos dio… TODO. Y también, que le dimos todo y que ella le dejó mucho a su RÍO GRANDE adoptivo “AL QUE TANTO QUEREMOS”. 

Pero la vida va…Y así se fue apagando, la Señora de Donoso, Julia, Lita, la MAMÁ de los mellizos, mi MAMÁ. LA ABUELA. LA TÍA. LA AMIGA. Ella. La que hizo lo que pudo, hasta que pudo, para tenernos a todos bajo su ala, como gallina a sus pollos. La rompe cocos. La fuerte. La hacedora. La puro corazón. Se fue. 


Te quisimos y queremos. Te seguiremos queriendo por siempre. Gracias por tanto. Mamá.

(*)Se llamaba Julia Lima de Donoso la vecina que falleciera el 31 de agosto de 2016. Su hija Graciela Donoso de Cayre la recordó en el primer aniversario de su muerte. Palabras que creimos necesario rescatar.

La foto nos remonta al año 1997 cuando los mellizos Aldo y Victor cumplían cincuenta años, Graciela recién llegaba de Mendoza, y Víctor Jesús ya había fallecido.

EVOCACIONES***Septiembre 9, de 1833.Los gauchos de Antonio Rivero, identificados como indígenas, causan temor en la población malvinera.



En el año 1971 editorial PEÑA LILLO, publicó EL GAUCHO ANTONIO RIVERO –la mentira en la historiografía académica, de Mario Tesler, un libro que confrontó con las miradas oficiales en relación al protagonista de la sublevación en Malvinas el 26 de agosto de 1833.

Lo vivido en días en que los ingleses tenían una administración vacilante en el archipiélago aparecen destacados en esta obra la que para el 9 de setiembre, destaca el siguiente testimonio de Thomas Halsby:

…ponemos al agua el bote y seis de nosotros fuimos al establecimiento,  donde llegamos después de considerables dificultades, con la esperanza de encontrar alimentos. Entramos en cada casa del lugar, y las hallamos desiertas, y cada sitio en estado calamitoso, habiendo sido destruida cada casa por los indios, al punto que las pieles de conejo aparecían cortadas en pedazos, así como desaparecidas seis pieles de focas pagadas a mr. Dickson por los tripulantes del bote; los colchones, ropa de cama y cofres de éstos, destrozados y cortados en pedazos. Todas las pieles de foca estaban cortadas en pedazos, no habiendo dejado una sola intacta. La casa del capitán se hallaba en un horrible estado de confusión; lo que no pudieron llevarse, fue destruido y roto en pedazos. Faltaban algunas de las pieles de foca. No encontramos provisiones de ninguna clase; sólo medio barril de harina y una cantidad de miel, que a los indios resultó imposible llevarse consigo. Hallamos al negro John en cama, quien nos informó que ellos venían al establecimiento casi todas las noches, y que habían estado en la anterior a la última (sábado 7). Regresaron a la isla, y matamos algunos cuervos marinos en las rocas, que fue todo lo que vimos para comer…

Algunos días después, el 14 de setiembre, se comprobó que el honesto John se había apropiado de pieles, de diferentes animales, y pertenencias de los muertos en el establecimiento.

Por aquellos días, el capitán Low… “había enviado a Faustino Martínez por tierra desde las rocas del sur al establecimiento en procura de tabaco, y que F. (Faustino) Martínez había permanecido una noche allí, en la casa del negro John, quien le dio noticias sobre el particular, que apenas si había logrado escapar a su regreso, en lo que empleo dos días, pues había caminado contorneando la costa para evitar tropezar con los indios, de los cuales en cierto momento no pudo haber estado muy lejos, dado que varios de sus perros se le reunieron


¡Hambre en Tierra del Fuego! (*)

Escribe Tomás Bridges para el periódico misionero en Inglaterra, la realidad vivida en el confín.

Martes, septiembre 8.(de septiembre de 1875)  Ayer y hoy el clima fue malo y nevó casi continuamente. Son tiempos muy duros para los nativos, a quienes (más de sesenta) hemos estado dando cada día una mezcla de arroz cocido y azúcar (por un valor de unos diez chelines), que nuestros vecinos nos ayudan a cocinar.

La pobre gente está casi todo el día trayéndonos algo para vender por comida, la mayor parte de lo cual nos vemos obligados a rechazar.

Esto es muy penoso para ellos y no menos para nosotros, porque sabemos que muchos no han tenido en estos días nada fuera del potaje de arroz, pero no podemos darles más.

Es la estación más dura para los canoeros del fin del mundo.

Un hombre trajo un hacha que le compré porque su esposa y dos hijos estaban mal, y el me dijo que tenía otra hacha para usar.

Otro quería vender su azada, pero no lo acepté.

Muchísimos deseaban vender lanzas, flechas, pulseras, etc, pero rechacé la mayoría, amable pero firmemente. A menudo, somos objeto de mucho abuso en tales circunstancias.

Estos aspectos son poco conocidos, se piensa que los misioneros entregaban a los nativos todo, sin pedir nada a cambio; pero Bridges se siente en algunos caos explotado por los carenciados a los que socorre, comercialmente.

 Pasé un buen rato esta mañana y sentí mucho consuelo al hablar a la gente del bendito servicio del Señor de su gracia para con todos los que le buscan de corazón.

(*) Ilustro el presente comentario con el anuncio del libro sobre la vida de Cristina Calderón, nativa yagán descripta por su nieta, donde me impresionó una realidad -medio siglo después de la referencia histórica que aquí presentamos- donde la niña relata de continuo situaciones de hambre vivida en el nomadismo de la familia ora en el sector argentino del archipiélago, ora en el sector chileno.


Sangre misionera en Isla Dawson.



El conjunto de los integrantes del establecimiento se habían ausentado a Punta Arenas vista la proximidad de las fiestas patrias chilenas, habiendo quedado en el lugar el Padre Pistone y el Hno. Silvestro.

Corría el 7 de septiembre de 1899.

Los indígenas reducidos desaparecieron antes que llegaran un contingente extraño que más tarde fue identificado en las personas de El Capitán Antonio, Jacinto Mañasco, Miguel Vuelto, Francisco y José Esperanza, hijos del Capitán.

El pequeño José le presentó al sacerdote una piel de nutria que era la señal de ataque, Antonio y Jacinto lo tomaron por los brazos, mientras que Francisco intentó degollarlo con un gran cuchillo, logrando una gran herida que le dejó una cicatriz por la cara hasta el mentón.

Miguel intentó decapitar a Silvestro pero como este lo esquivó fue herido en un hombre, desplomándose y haciéndose el muerto.

Pistone corre hacia el bosque cercano y los indios lo persiguen, entonces Silvestro se levanta y desde la ventada de la vivienda cercana hace disparos con un rifle Gras, que hizo huir despavoridos a los atacantes.

Entre ambos se curaron sus heridas, y permanecieron atentos por si se repetía el ataque alacalufe.


Culmina la primera circunnavegación al globo terrestre.


Juan Sebastián Elcano, comandando la Victoria, única sobreviviente entre las cinco naves que salieron casi tres años antes con Magallanes, regresa a España con solo 18 tripulantes de los 265 que se habían sumado a la empresa.

En el trayecto quedo el descubrimiento del estrecho interoceánico, entonces de Todos los Santos, hoy de Magallanes, el avistamiento y bautismo de la Tierra del Fuego, la navegación por el Océano Pacífico y la llegada a las Molucas, territorio de la especiería, con el cual se cargó el barco que recompensó con creces la inversión material originaria.

Se sabe que Elcano nació en Guetaria, país vasco, en 1475, pero nada se sabe de su existencia hasta que se embarca con la empresa de la cual sería su definitivo capitán. Más tarde, reconocido como Piloto Mayor del reino emprenderá una nueva navegación con la escuadra de García Jofré de Loaysa, pero terminaría su vida en la Malasia.

Ha escrito sobre estos momentos Felix Riesenberg, en su libro CABO DE HORNOS:

  El 6 de septiembre de 1522 fue avistada una pequeña embarcación, en extremo cargada, que avanzaba lentamente desde el sudoeste hacia el muelle de Sanlúcar. Tenía dos palos y velas cuadras. Un bergantín, como lo llamaríamos ahora. Mostraba sus bandas grisáceas y, mientras rolaba, bajo su línea de flotación se veían verdes adherencias de hierbas marinas. Aquella reliquia de velas tan llenas de remiendos que parecían el saco de un ladrón. Pero enarbolaba bravos pendones y en su palo mayor flameabauna insignia descolorida y desgarrada. Descargó sus culebrinas y el eco de las detonaciones se expandió sobre los techos de las casas. La gente de la ciudad corrió hacia el muelle, en el momento en que la nave viraba y dejaba caer el ancla. Sólo faltaban dos semanas para que se cumplieran tres años, desde la partida de la flota de Hernando de Magallanes. Allí, en el puerto, estaba el más pequeño, pero también uno de sus más sólidos barcos. Pronto los correos marcharon apresuradamente hacia Sevilla con las noticias del arribo. ¿Cuántos habían perecido? ¿Dónde estaban los otros barcos? ¿Dónde habían estado? Las preguntas corrían de boca en boca.
Los grumetes, convertidos en hombres de tupidas barbas (Martín de Isaurraga, que tenía 15 años cuando se embarcó en el Concepción; Juan de Santandres, un grumete del Trinidad y Vasco de Goméz de Gallego, un muchacho portugués, también del Trinidad, se hallaban entre los sobrevivientes), en un tiempo jóvenes y vigorosos marineros, estaban ahora abatidos por la enfermedad. Sebastián Elcano venía al mando de la nave. El audaz navegante, nativo de la ciudad de Guetaria, hombre joven, de poco más de treinta años, destinado a una repentina celebridad, había conseguido eludir magistralmente a los portugueses en el Cabo de Buena Esperanza y las Islas de Cabo Verde. Aparte de ello, regresaba con un barco cargado de especias hasta los topes, lo cual, como se ha señalado, constituía una fortuna suficiente para compensar con creces los gastos de la flota. Su ciudad natal honró a Elcano erigiendo una estatua en su memoria, treinta y nueve años después de estos acontecimientos.
Diecioco (algunos dicen diecinueve) de los circunnavegantes magallánicos volvieron en el Victoria; cinco años más tarde, regresaron a España cinco marineros que habían sido dejados en el Oriente; también retornaron varios hombres abandonados en las Islas de Cabo Verde. La pregunta que a cada instante se escuchaba era: “¿Ha vuelto mi Juan?” Y de nueve veces sobre diez la respuesta era: “No”.
Tal vez para su fortuna, Fernando de Magallanes no regresó a enfrentar las consecuencias de su rígida, pero necesaria disciplina. Sólo un fanático dotado de su implacable determinación podría haber realizado aquel viaje hasta más allá de Tierra del Fuego. Juan de Cartagena, oficial real, primo del influyente obispo de Burgos, designado capitán de la Flota, lo cual equivale a decir Vicealmirante, había sido despiadadamente abandonado en la Patagonia austral, en compañía de su Santo Padre. El Tesorero Real de la Armada, Luis de Mendoza, había sido asesinado por orden de Magallanes y don Gaspar de Quesada decapitado, luego de juzgársele por rebeldía. Su cuerpo, descuartizado, había sido empalado en estacas, junto al Tesoro del Rey. Corrían ya por toda España las noticias de estos afrentosos procedimientos.
Se realizó una investigación, pero Magallanes no podía dar su testimonio. Quedaban allá su Estrecho y el Océano Pacífico, pero ¿qué iba a hacerse con el legado que este marinero asesino, este portugués aventurero había dejado a España?
En las altas esferas se leía con sumo interés el relato de Pigafetta. Aportaba muchas revelaciones, pero en cambio, nada aclaraba con respecto a la desaparición de un día, un misterio casi inexplicable en el viaje de cinrcunnavegación del mundo. Habían arribado a Sanlúcar un lunes, de acuerdo con los cálculos de a bordo, pero en realidad el calendario cristiano señalaba un martes.


Esta situación generada a partir de viajar en sentido contrario a la rotación de la tierra es la que con el tiempo tomará Julio Verne para dar ganada la apuesta que motiva la trama de su novela LA VUELTA AL MUNDO EN OCHENTA DIAS.

PARAMO CELULAR, de Miguel Ángel Pinto.


Un poema que viene a mi dedicado...
A Oscar “Mingo” Gutiérrez


Pulso celular del páramo
Ocaso de historias
Que retornan indolentes
Despojados de tiempo.
Su soporte terrenal
Está enclavado en los anales
De su misma herencia.
Sobre la mañana helada de junio,
Desciende un cálido romanceo
Con su pueblo.
Entraña de caminos,
Simples caminos
De señoriales vagabundos
Encolumnados en su mensaje.
Herencia de los antiguos
A los que supo concurrir
Con su paso continuo
En busca de vida.
Sobre la atmósfera popular
Quedarán las cintas,
Miles de cintas parlantes
Que definirán una existencia cotidiana,
Marcadas por la simpleza de la gente.
Sortea siempre las “Fronteras del Pasado”
En busca de los suyos
Creyendo que el tiempo
Nucleará humanidades
Sin saber que él mismo
Entorna diariamente la puerta
Por donde transitan generaciones
En busca de un destino.
No te detengas. Aprovechá la confesión de tu gente
Que cuando llegue la bendición
Serás perdonado por tu insistencia.

EVOCACIONES****El 2 de septiembre de 1935, la Aeroposta Argentina extendió sus vuelos hasta Río Grande, con aviones LATE 25 para cuatro pasajeros y correspondencia.



La historia determina esta fecha de 1935 como la de inauguración del puente aéreo entre Río Gallegos y Río Grande. Antes y después de esa fecha la Aeroposta Argentina había realizado vuelo experimental y organizativo. Lo que sí aconteció fue que ese 2 de septiembre de 1935 llegó a Río Grande un avión LATE 25 piloteado por Rufino Luro Cambaceres, viajando como único y primer pasajero Esteban Martínez Martos, técnico mecánico aeronáutico de la Empresa.

Escribió Carlos María Ratier


Horario de los vuelos

Los aviones de la Aeroposta aterrizaban después de una hora y media de vuelo, en campos del Frigorífico, por el apoyo logístico que el establecimiento brindaba. Los pasajeros y la correspondencia eran trasladados de una a otra orilla del río Grande por el servicio de boteros.

Estos vuelos salían de Bahía Blanca los viernes y llegaban a Río Grande los lunes. Regresaban los martes, llegando a Bahía Blanca los jueves. Poco tiempo después el horario fue modificado, llegando todos los domingos a las 10. A partir de 1948 estos vuelos se extenderían hasta Ushuaia.

Termina la dependencia

El puente aéreo establecido entre Río Gallegos y Río Grande influyó significativamente en la disminución de la dependencia de Río Grande con respecto a Punta Arenas, que era la única ciudad con la que la nuestra tenía contacto marítimo-terrestre. Con el establecimiento del servicio aéreo, Río Grande recibía diarios de Buenos Aires que antes demoraban meses en llegar, con solo seis días de atraso. Lo mismo ocurría con las cartas. Los hombres de negocio viajaban de una a otra localidad, los comerciantes ahora podían operar con los bancos de Río Gallegos.

Los nuevos aviones

En 1936 la Aeroposta incorporó nuevas máquinas LATE 28 con capacidad para ocho pasajeros. Una de estas máquinas en vuelo sin pasajeros, protagonizó un junio de 1936 el primer accidente aéreo. Se precipitó a tierra como consecuencia de un temporal de nieve, pereciendo los pilotos Próspero Palazzo y César Brugo.

A partir del 1º de febrero de 1937, la Aeroposta adquiere tres trimotores JUNKER JU52 de fabricación alemana, con capacidad para 17 pasajeros. Desarrollaban una velocidad de 280 km/h y la autonomía de vuelo era de 1.400 km. En estas máquinas los pilotos usaban uniforme, conducían con cabina cerrada y un operador radiotelegrafista integraba la tripulación. Eran en ese entonces los aviones más modernos del mundo. La cabecera de la Aeroposta se estableció en Quilmes, mientras que los talleres de mantenimiento estaban en General Pacheco (Ruta 197 y Panamericana- El Talar), ambas de la provincia de Buenos Aires.

Los JUNKERS fueron bautizados con los nombres de Patagonia, Tierra del Fuego y Pampa. La red de servicios de la Aeroposta Argentina llegó a alcanzar 4.000 km, siendo el trayecto entre Buenos Aires y Río Grande de 2.500 km, que demandaba en un comienzo, cinco días que lograron ser reducidos a tres.

En 1946 la Aeroposta había adquirido aviones Douglas DC3 con capacidad para 28 pasajeros con el propósito de reemplazar a los Junkers.

La Aeroposta se transforma

Al llegar la fecha del vencimiento de la concesión del servicio aéreo, la Aeroposta se transformó en sociedad mixta, al tiempo que el Estado creaba empresas de aeronavegación con los nombres de FAMA, ALFA Y ZONDA. Estas cuatro empresas fueron finalmente nacionalizadas a fines de 1949 y en 1950 unificadas, se convirtieron en Aerolíneas Argentinas.

Los pilotos de la Aeroposta

Al recordar esta parte de la historia de la Aeroposta Argentina, debemos recordar también a los que la propiciaron. 

El primer grupo de pilotos estaba constituido por aviadores franceses, entre ellos Paul Vachet, Jean Mermoz, Antoine de Saint Exupery y Henry Guillaumet, quienes fueron sucedidos por los primeros pilotos argentinos.

Entre ellos estaban Pedro Fucarelli, Próspero Palazzo, César Brugo, Rufino Luro Cambaceres, Domingo IRIGOYEN, Leonardo Selvetti, Ricardo Gross, Marcelo Mignone, Juan Arfinetti y Alberto Páppa.

Algún día , de manera individual, sus nombres figurarán en las calles de nuestra ciudad para que todo lo hecho no se pierda en el olvido. Ellos ya tienen un lugar en la historia de Río Grande, porque son los pioneros de la aviación fueguina. 

Hoy contamos en el Bº de Chacra II una calle que reúne sus nombres bajo la denominación de Aeroposta Argentina, pero hay muchas calles que no llevan el nombre de estos pilotos pioneros, arriesgándonos a olvidar sus nombres .

ENRIQUE ASTESANO y JULIO LEITE están de cumpleaños.

El mayor festeja 86 años.
El menor su llegada a los 60.

Astesano trabajó desde los años 60 en la construcción y luego el comercio. Dedicado a la pesca recorrió caminos y encontró elementos de la naturaleza y de las antiguas culturas originarias. Con ella conformó un Museo, que lleva el nombre de ASTES, como un apócope de su apellido.

Julio nació en Ushuaia y es nuestro poeta mayor. Homnbre de escenarios y talleres literarios, de pueblo y Patagonia.

Ambos son motivo de orgullo para nuestro Río Grande.

















Agregamos una foto del Muso Astes.


Como así también una descripción del escritor ALEJANDRO PINTO, de los 60 años de Julio celebrados en su ciudad natal: Ushuaia: UN SALUDO FUEGUINO
La noche nos agarró en la ruta. Paramos cinco minutos en Tolhuin y seguimos viaje. En el valle, llegando a Ushuaia, algunos muñones de nubes gruesas se amontonaron encima nuestro dejando pasar dos o tres rayos de luna que caían sobre las cumbres nevadas de la cordillera. Una luz celeste rociaba las montañas. El Vaina bajó la velocidad del coche para contemplar mejor el paisaje. Donde caían los rayos de luna se abría una ventana apenas más brillante que el entorno, dejando ver con mayor claridad el terreno escarpado y la pureza de la nieve.
Cuando llegamos al Monte Olivia bajé la ventanilla para decirle algunas cositas lindas, y que me espere.
Entramos a la ciudad, dimos algunas vueltas y encaramos hacia la casa de Carmen, donde ella y algunas amigas y amigos estaban reunidos celebrando el cumpleaños de nuestro querido amigo el Mochi.
Fue una noche maravillosa, llena de anécdotas, risas, algún que otro lagrimón, y buena música. Comimos y bebimos en torno al poeta que en un momento, con la voz en la tristeza, preguntó ¿dónde está Santiago?.
Carmen y Mochi nos albergaron en su casa con una amabilidad suprema. Casa que por cierto era una obra de arte bella y cálida. Libros, esculturas, cuadros, cerámicas y antigüedades por donde mires.
Muchísimas gracias Carmen y Mochi por su hospitalidad. Son dos gigantes como las montañas que los rodean. Por eso no me extraña lo que ocurrió cuando nos fuimos.
Al día siguiente nos despertamos pasado el mediodía. Berni, la mascota de la casa, de la obra de arte, se acercó a darnos los buenos días. Nos levantamos y tomamos un café en unas tazas de cerámica hechas por Carmen con motivos Selknam. El Mochi se apareció con una remera roja y dijo, como quien se presenta: “Condorito”. Nos reímos, comimos un poco de torta, charlamos otro rato y nos despedimos. Teníamos que estar en Río Grande antes de las cinco y ya eran la una y media. En ese momento afuera se largó a nevar fuerte, la ventana parecía un paño blanco.
Cuando íbamos saliendo de la ciudad el cielo estaba completamente encapotado salvo un pequeño claro, el único, que se abría hacia el sur, dejando caer la luz del sol justo encima de una de las montañas que se levantan frente a la bahía. En el coche volvía con nosotros Dani, el músico del cumpleaños. Y entonces sin poder contenerme grité desde el asiento de atrás ¡miren eso! Y los tres nos quedamos mirando callados aquello que parecía una suerte de saludo gigantesco, o simplemente fueguino.