La excursión del "MONTE CERVANTES" por Jimena Sáenz.



Mi padre me inició como lector de la revista de Félix Luna: Todo es Historia. En los primeros tiemnpos la compraba -cuando llegaba- en el Kioslandia de Guillermo Lindstrom; más tarde -cuando me fui a estudiar a La Plata- yo me conventí en su lector asiduo y para las vacaciones vovía a Río Grande con todas estas novedades. De tanto en tanto en tanto aparecía un tema del sur, que era conocido medianamente por mi padre, o en mayores detalles. Esta fue nuestra primicia familiar sobre el Monte Cervantes.







Plaquetas'89: Patricia Liliana Cajal

Revistando mis cajas de recuerdos me encontré con esta plaqueta que armé en 1989 para una muestra cultural que se hizo en torno a la Plaza Almirante Guillermo Brown.

La Plaza se tornó peatonal, hubo puestos de venta de artesanías y comestibles, y los poetas regalaron sus palabras.

Algunos nuevos que no tenían obra editada ganaban presencia con plaquetas que armé doblando hojas de oficio que había previamente editado y luego fotocopiado.

Me quedaron los originales, algunos de ellos ya tenían notoriedad pero los pusimos en pie de igualdad con los que respresentaban una promesa.

Ya en otros momentos habrán visto pubicadas aquí algunas plaquetas de aquel momento.

Pero recién econtré esta que dediqué a Patricia.

Ella se había mudado hacía algunas veces y ya convivíamos en Colón 1091.

La fotografía no la muestra a ella, pero tenía cierto aire, me parece que estaba relacionada a una representación de Antígona.

En su interior LOS CLAVOS EN LA PARED presenta dos poemas crunciales en ese momento de su vida. Uno de ellos es Somos aquí, que coloqué en internet a poco de su reciente muerte, el otro se llama Contraste y lleva el título de su primer libro. (Con respecto a este libro una amiga me hizo ver que podría gestionar una
reimpresión en la Editora Cultural).




Los otros dos poemas son los que están en la contratapa: En realidad es uno solo, el denominado RESPUESTA. El otro es una suerte de corolario que lleva mi firma, y que yo reafirmo al respresentarlo en este día en que casi anunciamos otra primavera, mi primera primavera sin ella.


Patricia Liliana Cajal, construye paredes de viento. Ayer la tempestad buscó respuestas que la despertaron. Hoy tiene una salida, un río, un silencio, un pensamiento que vence al tiempo y al espacio. ODG.


NUESTRA HISTORIA RECIENTE -SEPTIEMBRE 2007 (Segunda parte)



Septiembre 12. Eduardo Ñaca-Ñaca Ramírez fallece –empleado  de la presidencia del CD- mientras realiza ejercicios en una máquina de un gimnasio.

En el marco de las disposiciones de la Carta Organica el concejo realiza la primera sesión pública en el CGP Padre Zink.

Septiembre 13. El intendente comparte un desayuno con alumnos de intercambio estudiantil.

Apache opera con cinco equipos de exploración en nuestra provincia.

Septiembre 14. El decreto Nº 1234 de ampliación de la Ley de Promocion Industrial 19640.

Con fecha 14 de septiembre de 2007 y visto el expediente en el registro del Ministerio de Economía y Producción y sus considerandos
El Presidente de la Nación Argentina Decreta:
Art 1º) Establece hasta el 31 de Diciembre del año 2023 el plazo de vigencia de los derechos y obligaciones acordados en el marco de la Ley 19640, los decretos nº 479 del 4 de abril de 1995 y Nº 490 del 5 de marzo de 2003 y sus formas complementarias a las empresas industriales radicadas en la Provincia de Tierra del Fuego, Antartida e Islas del Atlántico sur y los productos que alli se procesan como se expresa en el párrafo precedente, tambien sera de aplicación a aquellos proyectos industriales actualmente en tramite ante la autoridad de aplicación y que se hallaren comprendidos en el decreto Nº 490/03 y con posterioridad a la fecha de entrada en vigencia del presente decreto.
Art 2º) Dese a conocer, publiquese y archivese.
Firmado: Néstor Carlos Kirchner
Presidente de la Nación.
Decreto:Nº 1234 

Septiembre 15. Silvia Rosso (foto) al frente de la Secretaria de Asuntos Sociales.

Septiembre 17. Falta Kichner pero viene Cristina al acto institucional de anuncio de la continuidad de la ley 19640. En el aeropuerto la primera dama conversó con la gobernadora electa. El  acto, mermado en concurrencia y adelantado de las 18 a las 14 hubo un final violento con enfrentamientos entre 50 personas, se dijo cercanas al gremio camioneros, y la intervención policial.

Catherine Aban de 10 años muere intoxicada por una deficiente instalación de gas en una precaria vivienda de la Margen Sur, sus padres y un hermano debieron ser internados.

Septiembre 18.- Gustavo Federrath, agredido a la salida del acto en que participó Cristina Fernández, dice que saldrá a hacer justicia por propia mano.

Agrotécnica presentó dos nuevas unidades compactadoras, una de ellas cero kilómetro.

Casino Club lanzó su programa de juego responsable.

Robo en el restaurante del Dr. Ladereche. (La Bisa)

Actos centrales del día de Chile en San Martín y Belgrano. Presentes el Intendente, el Cónsul, y el presidente de Acher: Eddie Vargas Macías.


Anson contra Pizarro. La gran batalla!


* Septiembre 18 de 1740. La flota de Anson zarpa desde el puerto de St: Helens en la Isla de Wight.

Su destino es la confluencia de los océanos donde espera enfrentar a la escuadra que se le ponga por delante en su objetivo de azolar los dominios españoles del Pacífico.

Comandaba la poderosa flota inglesa un marino de 43 años que venía de una exitosa campaña en la guinea: Goerge Anson, y lo hacía en la nave que ya lo conocía como capitán: la Centurión que transportaba 60 cañones y 513 hombres. Lo secundaban cinco naves más que elevaban el poder de fuego a 234 cañones y la dotación armada a 1573 efectivos.

Los barcos estaban íntegramente pintados de rojo para evitar la visión de la sangre enlos días de pelea.

El sistema de artillería funcionaba de la siguiente forma: “ Las bocas de los cañones se elevaban o se deprimían mediante cuñas de madera. Una vez descargado el cañón retrocedía y era entonces limpiado de la pólvora quemada. Luego se procedía a incertar una nueva carga, asegurada mediante un taco. A continuación se colocaba la bala. El alcance era de una milla. Cerca de los cañones había cubos de agua, para la limpieza d elos mismos y para extinguir incendios. Cada una de las piezas requería la atención entre cuatro y doce hombres. Operaban desnudos hasta la cintura, aun cuando tendría que enfrentar al enemigo en las heladas aguas de su destino.  Para absorber la sangre y evitar resbalones, diseminaban arena por las cubiertas; los tripulantes combatían descalzos. A menudo las astillas de las paredes de roble al desprenderse por un disparo provocaban más daño que las mimas balas.

Los hombres, los artilleros, eran a la vez diestros en técnicas de abordaje.

Una armada así podía protagonizar una batalla sin igual en las inmediaciones del Cabo de Hornos, pero las inclemencias del tiempo mandaría un destino diferente cuando España ponga en su persecución otra poderosa armada: la de Pizarro..


EVOCACIONES**** Septiembre 17, de 1831. Los nativos fueguinos llevados por Fitz Roy se encuentran en la Escuela de St. Mary, en Walthamstow; mientras se busca como regresarlos la Tierra del Fuego..


Robert Fitz Roy,(en su imagen de civil)  el marino que los llevó en la Beagle, sin respuesta a sus petitorios al Almirantzgo,  con críticas manifiestas a haberlos llevado a los canoeros fueguinos contra su voluntad, busca un navío que pagaría con su propio dinero.., si no quedaba  otro remedio.

Es así lo que cuenta  Harry Thompson en su libro HACIA LOS CONFINES DEL MUNDO, describiendo la figura del marino que recorre las costas del Tamesis, buscando esa solución:

El John se encontraba amarrado en la mitad del muelle. Su dueño, John Mawman, ya estaba esperándolo. Era un comerciante taciturno de Stepney, y no se caracterizaba precisamente por sus modales exquisitos.

A Fitz Roy le iba bien así; considerando la transacción que estaba a punto de llevar a cabo, no se hallaba de humor para cumplidos.
-Aquí lo tiene, señor. Este es mi bergantín. El capitán es John Davey.
Fitz Roy se subió a bordo y lo inspeccionó. De doscientas toneladas de peso, tenía aproximadamente las mismas dimensiones que la Beagle, y el mismo color; negro con una franja de color blanco en el pasamanos, pero aparte de eso, no se parecía en nada.

Aquí y allá donde la tripulación había echado el agua sucia por la borda en lugar de bajarla en cubos, la pintura estaba deteriorada.

Sobre la cubierta había cabos desenrollados y desordenados, como en la trastienda de un comerciante de velas. Hacía falta engrasar los motores, la brea estaba agrietada y se requería un nuevo calafateo. Los pantoques apestaban por falta de bombeo. Pero nada de eso era raro en los buques mercantes, donde no se observaba la disciplina de la Marina.

En general era un barco sólido y estaba en condiciones de navegar: eso saltaba a la vista.

La cuaderna era firme.

Funcionaria.

Fitz Roy da cuenta que no serían cinco sino siete los viajeros.

Se le indica que el pilotaje se paga aparte, lo mismo que las provisiones.

El marino saca un cheque sobre el Banco de Londres por mil libras, para garantizar la operación de un viaje de seis meses al fin del mundo.


Y se le advierte que si no se concreta la operación, esa plata la perderá…

HERNÁN GENOVESE tras el rastro de las ballenas varadas

... Corría, si no recuerdo mal, el mes de enero de 2003. Era mi segundo viaje a Ushuaia. Caminando por San Martín, entré a una reconocida librería: la Boutique del Libro. En aquel entonces, el local estaba ubicado en la mano opuesta de donde se encuentra actualmente. Allí compré dos libros, uno de ellos, “La vida material y social de los yámana”, aunque no comencé a leerlo sino hasta regresar a Buenos Aires. La obra, perteneciente a los autores Orquera y Piana, compila exhaustivamente diversos aspectos de la vida de los yaganes, reuniendo información aportada por misioneros anglicanos y viajeros. También, incluye valiosas referencias geográficas y toponímicas. 

De ese libro tomo las líneas siguientes, extraídas del Capítulo IV Subsistencia (I), Apartado 1. Procedimientos de caza, pesca y recolección, Punto 1.4 Cetáceos mayores:

Según los autores, “(...) lo habitual habría sido el hallazgo fortuito de cetáceos ya encallados, muertos o moribundos. En tales casos, a veces el aviso era dado por la concentración de gaviotas, petreles y otras aves carroñeras, cuyo revoloteo se podía ver desde lejos (1), (2), (3).

Aún no se sabe bien qué es lo que provoca que el varamiento sea un comportamiento frecuente en los cetáceos, pero en algunos casos el acosamiento por orcas habría podido conducir a que buscaran refugio en aguas poco profundas, donde quedaban entrampados (2), (3), (4).

Al lograr apropiarse de un cetáceo, los indígenas se apresuraban a despedazar su cuerpo “para comerla carne y la grasa, y para retirar los huesos” (2), (3), (4), (5), (6), (7).

A menudo la noticia de un varamiento de cetáceo se extendía muy lejos, y la gente emprendía de inmediato largos viajes para participar de los despojos. Thomas Bridges mencionó expediciones con esta finalidad, desde Ushuaia:

- Hasta la Isla Gable (6). (*)
- Hasta Canagush (6). Este sitio estaba en el Seno Ponsonby (8), unos 25-30 km al norte de Bahía Tekenika (9).
- Hata Apaia, en el interior del Seno Ponsonby (“unas cuarenta millas”) (6).
- Al sur de la Isla Gordon (6) (**).
- E inclusive hasta las Islas Wollaston, si bien en este caso no en canoas tradicionales sino en la ballenera de la misión anglicana (6).

Según Thomas Bridges (10) la grasa de ballena “era el plato más estimado; cuando la comen engordan rápidamente”.

Thomas Bridges adujo que el consumo de carne de ballena producía dolores al comienzo, pero que cesaban si se la ingestión era continuada (6), a la misma causa atribuyó malestares estomacales producidos poco después (6) (Orquera, Luis Abel; Piana, Ernesto Luis: “La vida material y social de los yámana”, EUDEBA, 1º Edición, Buenos Aires, 1999).-



(1) Hahn, Philippe: Mision du Cap Horn: rapport sommaire sur les recherches d’ histoire naturelle faites par la Romanche. Comptes- rendus hebdomadaires de la Académie des Sciencies XCVII, 1883, París).
(2) Martial, Louis Ferdinand: Histoire du voyage. En Mission Scientifique du Cap Horn (1882-1883), Vol. I, edición oficial, París, 1888.
(3) Gusinde, Martín: Die Feuerland-Indianer. Tomo II: Die Yamana. Las citas están tomadas de la traducción al castellano.
CAEA, Buenos Aires, 1986. 3 Vols.
(4) Bridges, Lucas: Uttermost part of the Earth.
Hodder and Stonghton, Londres. Las citas están tomadas de la traducción al castellano publicada con el nombre “El último confín de la tierra”: Marymar, Buenos Aires, 1975.
(5) Hyades, Paul Daniel: La chasse et la pêche chez les Fuégiens de I’ archipiel du Cap Horn. Revue d’ Ethnographie 4, Paris, 1885.
(6) Bridges, Thomas: SAMM. Cartas y fragmentos de su diario personal publicados en South American Missionary Magazine I a XXIV (1867 a 1890), Londres

EVOCACIONES* Septiembre 14, de 1832 Instrucciones de Juan Manuel de Rosas con respecto a Malvinas.



Las islas deberán recuperarse del ataque norteamericano que destruyó Puerto Soledad.

El gobernador de Buenos Aires envía un nuevo gobernador, y con él ideas para el desarrollo insular.

 
 Rozas (imágen) instruye a Esteban Mestivier, un francés al servicio de la marina nacional, para que impulse la agricultura con un desconocimiento de lo que es la geografía isleña.

En tanto que a a Federico , comandante de las fuerzas que se envían en la fragata Sarandí las instrucciones comprenden 10 artículos:

Art. 1º - El Comandante de la Goleta de Guerra Sarandí se dará a la vela inmediatamente con el Buque de su mando en dirección al puerto de Soledad en las Islas Malvinas.
Art. 2º - En el acto de dar fondo desembarcará al Comandante nombrado pª aquel Establecimiento, igualmente que la guarnición y familias, destinadas a él.
Art. 3ºº - Luego que esté desembarcado el Comandante y su guarnición reunirá el Comandante de la Sarandí los oficiales del buque de su mando y le dará posesión del Establecimiento, comprendiendo la Isla de Soledad y las demás adyacentes hasta el Cabo de Hornos, enarbolando a bordo y en tierra el Pabellón de la República y haciendo una salva de veintiún cañonazos. De esta posesión y del pormenor de las formalidades con que haya sido dada, formará el Teniente Coronel Don José maría Pinedo una acta por triplicado, y los tres tantos originales los pasará sucesivamente al Gobierno por el Ministerio de Guerra.
Art. 4º - Después de estar cumplida esta formalidad se pondrá de acuerdo con el expresado Comandante para facilitarle los auxilios que necesite para hacer respetar su destino y la Comisión de que va encargado suministrándole los víveres necesarios para el mantenimiento de su Guarnición de los que lleva para seis meses en concepto / a ciento diez hombres.
Art. 5º - El Comandante de la Goleta Sarandí queda en absoluta dependencia del Comandante de las Islas Malvinas.
Art. 6º - Durante la importante comisión de que va encargado el Comandante de la goleta Sarandí, hará guardar el mayor orden, subordinación y disciplina en el Buque de su mando, autorizándole a todas las medidas que considere necesarias para hacer respetar el honor y crédito de la Provincia, de las que dará cuenta al regreso de su comisión, en cuyo momento presentará al Comandante de Matrículas su diario de navegación par que éste lo eleve al Ministerio que corresponda para su conocimiento y efectos consiguientes.
Art. 7º - En caso de ser atacada la Isla facilitará al Comandante los auxilios que necesite poniéndose de acuerdo previamente con él.
Art. 8º - El Comandante de la Goleta Sarandí correrá la Costa N. E. . S. O., desde la Isla Soledad hasta la Isla Nueva, es decir ciento cincuenta millas, observando en toda ella los Buques extranjeros que se hallasen a la pesca a los que hará las intimaciones que le prevenga el Comandante de la Isla según las instrucciones que tiene.
Art. 9º - El Comandante de la Goleta Sarandí guardará la mayor circunspección con los Buques de guerra extranjeros, no los insultará jamás; mas en el caso de ser atropellado violentamente y que se le hiciere fuego, llenará en toda su extensión el art. 41 del Código Naval, que previene que todo Comandante de bajel de guerra suelto, deberá defenderlo de cualquiera Superioridad de que fuere atacado con el mayor valor. Y siendo una de las ocasiones de guardarlo, nunca se rendirá a fuerzas superiores sin cubrirse de gloria en su gallarda resistencia; por la que los enemigos no puedan aprovechar el casco se hará digno de una distinguida recompensa, como todos aquellos Súbditos que se guardaren de su bizarría; lo mismo sucederá con en el Buque, cuyo Comandante siguiendo los impulsos de su intrepidez se resolviese atacar e no escusar fuerzas decisivamente superiores y las venciere y cuando combatiendo con ellas varase sobre la costa y por evitarlo estará obligado también a defender su bajen con el mayor valor y a quemarlo, si no pudiese evitar de otro modo que el enemigo lo aprese.
Art. 10º - El Comandante de la Sarandí no podrá retirarse de las Islas Malvinas mientras no lo fuese dada orden competente para efectuarlo.


Documento tomado del libro de  Ricardo R. Caillet- Bois, Una tierra argentina. Las islas Malvinas.